Artículos

La mejor ropa y el atuendo diario de las monjas medievales tardías

La mejor ropa y el atuendo diario de las monjas medievales tardías


We are searching data for your request:

Forums and discussions:
Manuals and reference books:
Data from registers:
Wait the end of the search in all databases.
Upon completion, a link will appear to access the found materials.

La mejor ropa y el atuendo diario de las monjas medievales tardías

Por Eva Schlotheuber

Moda y ropa en la Europa medieval tardía, editado por Rainer C. Schwinges y Regula Schorta (Schwabe Verlag Basel, 2010)

Oh, ay de mis días de juventud
oh ay es mi llanto languideciente
Hermana, querida hermana mía, ¿seremos separados del mundo?
Ese es mi mayor dolor.
Si nunca debo usar un anillo, entonces debo quejarme,
porque en el mundo anhelo estar.
Una diadema en mi cabello preferiría usar
en lugar del velo de las monjas.

Con estas palabras, una joven lamenta su entrada forzada a un claustro en una canción. Este y otros cantos de monjas que se lamentan expresan lo que significó para ellas la entrada al claustro: separarse del mundo laico con su entusiasmo por la vida y las alegrías de sus coloridos y suntuosos vestidos, aquí ejemplificados concretamente con la imagen de una diadema en el cabello - el epítome de la decoración del cabello cortesano. Por el contrario, la entrada al claustro estaba conectada a un conversio interno y externo, y el intercambio festivo de ropa era parte integral de la ceremonia en este rito de paso, que tomó la forma de una misa de celebración. La transformación interior de las costumbres, que ahora debían ajustarse a los mandamientos divinos de humildad, castidad y obediencia, correspondía a la renuncia externa a la ropa mundana. Durante la ceremonia, el sacerdote ilustró este acto simbólico con las palabras: Exuat te dominus veterem hominem semen actibus suis - «Que el Señor te despoje de tu vieja naturaleza con todas sus obras». Y mientras vestía a la monja con el hábito, dijo: Induat te dominus - «Que el Señor te revista de nueva naturaleza» (Col 3,9; Ef 4,24). El hábito de una monja consistía en un vestido (floccus) con mangas, una capucha ancha sin mangas con o sin cíngulo (cinturón o cíngulo), y en algunos casos encima un escapulario y un manto.

El tocado consistía en un tocado, dos velos: un peplum (generalmente un velo inferior blanco) y un velo, que era típicamente un velo negro (dependiendo del orden, también podría ser blanco) y, a menudo, una corona de monja. El derecho canónico prescribía un hábito que variaba entre el negro y el blanco y los tonos intermedios de gris y marrón, que tanto hombres como mujeres usaban.

En el retablo de santa Clara, la artista visualiza el paso decisivo de la entrada en el estado espiritual mediante el intercambio de ropa y el corte del cabello: Clara cambia el precioso vestido dorado de una hija de las clases altas por el hábito blanco y velo negro de la orden, que recibe de manos de sus miembros.


Ver el vídeo: Indumentaria Femenina en la Edad Media (Mayo 2022).


Comentarios:

  1. Kejind

    Pieza bastante divertida

  2. Fai

    Entiendo esta pregunta. Vamos a discutir.

  3. Malakus

    es el caso especial.

  4. Voodoom

    Fue y conmigo. Discutamos esta pregunta.

  5. Hagan

    En mi opinión estás equivocado. Puedo probarlo. Escríbeme en PM, hablaremos.

  6. Tsiishch'ili

    Me parece que la idea en este artículo no está completamente revelada. Autor, ¿puedes agregar algo a esto?



Escribe un mensaje